La lonja de Calpe

Lo mires por donde lo mires Calpe es una ciudad especial no sólo por su situación geográfica dentro de la provincia de Alicante, que hace que tenga unas vistas inmejorables, sino también por su cultura y espacios urbanos. Y, entre ellos, destaca especialmente la Lonja.

La vida de pescador se respira diariamente en este lugar, un edificio moderno que data de 1991 y que ha sabido heredar el dinamismo que la actividad de la subasta de pescado ha venido transmitiendo a lo largo de los años. Esa calidad de la materia prima, que generalmente llega a otras ciudades cercanas, es aprovechada por algunos de los restaurantes más importantes no solo de la zona, sino de la provincia en su totalidad. Nuestro restaurante, El Cantal, destacado en páginas de prestigio como Tripadvisor, sigue estos principios para transmitir al cliente la calidad y cultura de esta cocina, y además en la mejor ubicación posible. Ningún visitante se queda indiferente ante nuestras espectaculares vistas.

La Lonja de Calpe esconde una tradición que, a pesar de realizarse actualmente en un edificio relativamente nuevo –lo que, por cierto, le aporta las últimas tecnologías para que se desarrolle con eficiencia-, transmite el amor por el producto de los pescadores tradicionales. Los usuarios de minube.com, otra de las páginas de referencia, lo tienen claro: asistir a La Subasta es una experiencia inolvidable.

Las cinco de la tarde es el momento en el que pistoletazo de salida a las subastas, tanto normales como inversas, que se celebran diariamente en el edificio. Y todo ello orquestado por la cofradía de pescadores –y de ahí la herencia histórica de la subasta- que, fundada en 1924, ha ido ampliando la leyenda de calidad en entorno paradisíaco que tiene la zona. No en vano el inicio de La Subasta se remonta a este momento en el que su creación marcó un antes y un después en la tierra de Calpe, llegando a ser el máximo exponente en la economía de la zona.

Y es que, a pesar de que la Subasta se celebre a las cinco de la tarde, la jornada comienza mucho antes para los pescadores. Las cuatro de la madrugada, ni más ni menos. Y es ahí donde realmente se materializa la calidad de la materia prima que se vende, en estos marineros que saben lo que el cliente exige y que entienden que es su trabajo el que termina llegando a los platos más exigentes.

El entorno, la calidad del pescado y la cultura gastronómica convierten a nuestro restaurante, El Cantal, en la mejor opción, ya que nos hemos esforzado en aprovechar estas características para que los visitantes no se sientan defraudados.